martes, 14 de enero de 2014

Devocional Diario: Cargas en Bendiciones / 1 Pedro 5:7



Echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de nosotros. 



A menudo nos sentimos abrumados, descorazonados, preocupados y estresados acerca de cosas en nuestras vidas. Tendemos a ir lo suficientemente lejos como para tachar días de "horribles" en los que "mejor no nos hubiésemos levantado". Sentimos que no podemos aguantar más. ¿Has estado ahí?

También pasa que por algún motivo nuestros planes no salen como los habíamos visualizado. ¿Conoces el dicho "uno propone y Dios dispone"? Bueno, solemos exclamarlo cuando nuestros planes están resultando, cuando estamos ad portas de concretar un sueño; o bien lo usamos como excusa cuando éstos no resultaron en absoluto, como culpando a Dios de nuestros fracasos.

¿Con qué frecuencia tenemos nuestros ojos en Dios, y lo ponemos en sus manos todo lo que denominamos "cargas"? El Señor muchas veces nos está bendiciendo o mostrando cuánto nos ama, pero estamos insertos en tal nivel de auto-compasión que se nos hace imposible percibirlo. Estamos ciegos.

Si nos enfocamos en nuestras llamadas cargas, seguramente nos perderemos la oportundiad de disfrutar las bendiciones de Dios.



lunes, 13 de enero de 2014

Devocional Diario / Síntesis de Prédica / Víctor Rodríguez

"Jesús quiere que disfrutemos las cosas, con Jesús más uno disfruta. Gocemos la creación de él"

Ministerio de Vida... o de muerte.

¿Qué es esto?

Génesis 2: 8-9 

8 Y plantó el SEÑOR Dios un huerto hacia el oriente, en Edén; y puso allí al hombre que había formado. 9 Y el SEÑOR Dios hizo brotar de la tierra todo árbol agradable a la vista y bueno para comer; asimismo, en medio del huerto, el árbol de la vida y el árbol del conocimiento del bien y del mal.

Génesis 2: 16-17

16 Y ordenó el SEÑOR Dios al hombre, diciendo: De todo árbol del huerto podrás comer, 17 pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no comerás, porque el día que de él comas, ciertamente morirás.

Colosenses 3:4

4 Cuando Cristo, nuestra vida, sea manifestado, entonces vosotros también seréis manifestados con El en gloria.

Existen tres clases de muerte:
-Espiritual
-Física
-Eterna

De la muerte física no podemos desprendernos, desde que nacimos nos estamos muriendo. La perdición eterna es la peor, no hay regreso. Jesús habló de esto, harto: el infierno.
Satanás sembró la muerte: "el ladrón no viene sino para hurtar, matar y destruir" 
Jesús "yo vine para que tengan vida y vida en abundancia" el que cree en Él será una fuerte de vida.
Vida eterna: comienza aquí y no tiene fin. 
"Yo soy el pan de vida, el que de mi come, no morirá"
"El que cree en mí, aunque esté muerto vivirá"

En génesis se nos habla de que en el paraíso habían dos árboles: el de la ciencia del bien y del mal, y el árbol de la vida.

¿De qué árbol comes? 

¿Cómo habrá estado Jesús en la cruz? ¿o Esteban en el pozo mientras lo apedreaban? ¿Cómo consideras tú que estás? ¿Respondes humanamente a esto?

Nuestro árbol de vida se llama Cristo Jesús, él en nuestra vida. es un alimento continuo. 

Los que comen de ése árbol ministran de Jesús, dan de Jesús. Los que no, tienen algunos síntomas: Satanás no ataca con el pecado pero sí con la muerte espiritual. Hay algunos síntomas de esto como: la depresión, la rabia, la melancolía, la rebeldía, etc.

Las personas con ministerio de muerte son contaminantes, ensucian. 

*¿qué pasa con los padres cristianos cuyos hijos se apartaron de Dios? Dieron buenas enseñanzas pero en sus hogares hubo mucho ministerio de muerte, poco de vida. "palabras dichas con ira, traspasan muerte*

¿Cómo inviertes tu tiempo? Hay algunos que dedican más tiempo a internet que a la oración. 

Un televisor se sentía solo, vio a una computadora, la conquistó, se casó con ella y tuvieron a sus hijos: los celulares. Son todos de la misma familia... dejas que te dominen? 





Se generan "bajas espirituales" 
Todos los días tomamos decisiones para cuidar nuestra vida espiritual. 

Debo estar en los lugares donde recibo vida y escapar de aquellos que me transmitan muerte y contaminen. Yo sé dónde hay vida.
Otro síntoma de muerte: -"Hacer la obra sin Dios". La instrucción sin vida no sirve, crea hipócritas.

"Espíritu y Vida" Debo pasar tiempo con Jesús, la participación en la iglesia es lo mínimo. La gente hoy necesita vida, tiene hambre de vida.

Romanos 8; Porque la ley del Espíritu de vida en Cristo Jesús, me ha librado del pecado y de la muerte

Es más poderosa la vida que la muerte. La muerte EVITA la vida.
"Mas buscad primeramente el Reino de Dios y su justicia, y todas las demás cosas os serán añadidas"

2 Reyes 13: 20-21 
20 Y murió Eliseo y lo sepultaron. Y las bandas de los moabitas solían invadir la tierra en la primavera de cada año. 21 Y cuando estaban sepultando a un hombre, he aquí, vieron una banda de merodeadores y arrojaron al hombre en la tumba de Eliseo. Y cuando el hombre cayó y tocó los huesos de Eliseo, revivió, y se puso en pie.

¿Cuando alguien te toca cambia o sigue igual?
La vida vence todo, vence a la muerte, a los demonios, las brujerías... 


5 cosas que llevan vida:

1. La oración
2.La lectura de la palabra
3. La obediencia a la palabra
4. Comunión
5. Predicación del evangelio

jueves, 9 de enero de 2014

Devocional Diario / Necesito Ayuda! / 1 Cronicas 12:18



Entonces se envistió el espíritu en Amasai, príncipe de treinta, y dijo: Por ti, oh David, y contigo, oh hijo de Isaí. Paz, paz contigo, y paz con tus ayudadores; pues que también tu Dios te ayuda. Y David los recibió, y púsolos entre los capitanes de la cuadrilla.



¿Qué puedo hacer para ayudarte?

Le preguntaba eso siempre mi mamá, a la mamá de mis amigos, a mi suegra, a mis abuelas o a quien fuera que nos hubiese invitado a su casa. Era parte de mi educación hacerlo. Sabía que la rutina doméstica, a veces era monótona, agotadora y eterna. Feliz ofrecía la ayuda y doblemente feliz si me la aceptaban.

En el mundo laboral, pasaba lo mismo. Dando los primeros pasos dentro de él, le preguntaba constantemente a la gente alrededor -tanto subalternos como jefes- qué podía hacer para ayudarlos. Me sentía capaz de hacerlo, con ganas de aprender y de demostrar que mis capacidades eran de confianza.

Sin embargo, cuando uno comienza a crecer, los roles van cambiando y nos comienzan a preguntar a nosotros "¿qué podemos hacer para ayudarte?"  La pregunta me incomodaba. Al principio, porque creía que era injusto de mi parte delegar partes de mi trabajo a otros ("solo delega cuando estés ocupado haciendo algo que te impida abarcar todo"), parte de un trabajo que me correspondía hacer; asumiendo además, que cada persona tenía sus propias responsabilidades y no quería agregarles carga. Estaba decidida a hacer todo por mi cuenta.

Para algunas tareas, orgullosa y egoístamente, pensé que sólo yo tenía la experiencia suficiente para llevarlas a cabo y no confiaba en el trabajo de terceros, me angustiaba tener que delegar y confiar en la responsabilidad y excelencia ajena... trabajar en grupo había comenzado a ser tortuoso.

Cansada y con trabajo acumulado, en determinado momento sentí que Dios me empujaba a trabajar mi orgullo, y apoyarme en la ayuda que me estaban ofreciendo. En ese punto tenía la presión de superiores y sus miradas sobre mí, por lo que la ayuda externa se había transformado en una necesidad..

En eso, me di cuenta de que abarcando menos, trabajaba mejor y más rápido. Sentir que tenía apoyo era una bendición que me aliviaba y había generado una cantidad de ventajas "en cadena": estaba menos presionada, podía enforcarme por completo en una tarea a la vez, mi humor había mejorado, estaba menos estresada y así, la lista crecía.

Durante éste período Dios puso en mi lectura diaria de la biblia, la historia de David.

David estaba escapando de Saúl y escondiéndose  con un pequeño grupo de hombres armados. Un grupo de hombres de la tribu de Benjamin y de Judá vinieron a David con el mensaje en el versículo 18 : " ... tu Dios te ayuda ... " A continuación, en el versículo 22, dice: "Porque en ese entonces todos los días llegó a David para ayudarlo, hasta que fue un gran ejército, como ejército de Dios" Basta pensar que incluso David necesitaba ayuda! Tuve una instancia de humildad e intimidad con Dios, reflexionando acerca de qué tan a menudo trato de vivir de forma independiente, pensando que tengo que demostrar que soy capaz de lo que se me pide que haga.

Muy por el contrario, todos necesitamos ayuda para lograr  hacer lo que Dios quiere que hagamos. Él espera que dependamos de Él, que le pidamos ayuda, no que intentemos salir adelante con nuestras propias fuerzas humanas.

¿Se encuentra intentando ser un buen cristiano/a, un buen hijo/a, un buen marido/esposa, una buena madre, un buen empleado, un buen amigo/a, un buen miembro de la iglesia? Te pasó que sientes que has fallado o estás fallando en alguno de esos roles? Te sientes abrumado por las batallas a las que debes enfrentarte?

Tal vez es porque necesitas ayuda! La ayuda está disponible para nosotros si  simplemente nos despojamos de nuestro orgullo y levantamos una oración para pedir ayuda de Dios. El Señor personalmente nos ayudará, y Él puede incluso enviarnos algunos otros buenos ayudante, tal como lo hizo con David.


miércoles, 8 de enero de 2014

Devocional Diario / Actuar con Pasión / Nehemías 6:3

Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros. 


Conoces la historia de Nehemías? Tenía como misión reconstruír los muros de Jerusalén y recibió varias invitaciones que lo distraerían de su propósito. Te invito a leer su libro en la biblia.

Sabes cuál es la misión que Dios tiene para tu vida? Es fundamental tener un sentido de vida, saber cuál es nuestra misión y no perder la visión de ella. También es de vital importancia que nuestra misión se mueva por la pasión.

Cuando algo nos interesa de verdad, ponemos lo mejor de nosotros por cumplir nuestros objetivos, por llevar nuestro cometido adelante.

En el recorrido que implica concretar sueños y metas, pueden haber dificultades que nos desanimen, que nos empujen a desistir, pueden haber distracciones y tentaciones. Es entonces cuando debemos tener clara la visión a la que Dios nos llamo, no permitir que nuestra mente ni las fuerzas humanas nos desvíen del objetivo. Es parte de nuestra fe, es parte de la perseverancia que implica nuestro amor a Dios.

martes, 7 de enero de 2014

Devocional Diario/ Bautismo del Creyente / Romanos 6:4

Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos por la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.

¿Fuiste bautizado? Tras la salvación, bautizarse es el siguiente paso de obediencia. Es un mandato del Señor Jesús: debemos ser salvos y luego bautizados. Es una de las ordenanzas esenciales para la iglesia del nuevo testamento. Cuando conducimos a alguien al Señor, les indicamos que se bauticen tras haberlo aceptado en su corazón, como gobernador y dueño de nuestras vidas; lo hacemos porque Él nos mandó a esto. Jesús mismo estableció el patrón para que todos los hombres puedan ver la imagen del Evangelio: su muerte, sepultura y resurrección.

La palabra "bautismo" significa "sumergir debajo o sumergir". El bautismo es simplemente un símbolo de nuestra fe en el Evangelio. Es un elemento visual que demuestra que estamos poniendo nuestra confianza en lo que Jesús hizo en la cruz, para que nosotros ahora "enterremos al hombre viejo" con Él, y asumamos una nueva vida en Cristo. Esto es posible gracias a la resurrección de Jesús, que derramó su sangre por nosotros -y también podría representar el momento en que nos encontramos fuera del agua. Se trata de un testimonio público de lo que sucede en la salvación. El bautismo es simplemente una imagen de la gracia de Dios.

No es parte de la salvación, sino una imagen de ella. Al igual que cuando, por ejemplo, el novio pone en la mano de la novia, la argolla. Ese acto en sí no es el matrimonio, pero sí representa frente al resto, un compromiso, muestra a los demás que están casados. Así mismo el Señor quiere que hagamos un compromiso con Él y que además mostremos al resto que somos Suyos. Se nos identifica con Jesús, y se muestra a los demás que no nos avergonzamos de nuestra conexión con Él.

Hay muchos versículos que revelan la fe en la muerte de Jesús en la Cruz y el respeto/obediencia a Dios como único medio de vida eterna. (Ver 1 Corintios 1: 14-17, Lucas 23:39-43 , Juan 3:16-18 , Hechos 2:41, Hechos 8:37 , Hechos 20:21). Somos salvos por GRACIA (un regalo no merecido).

Sin embargo, el bautismo no es obligatorio para ser salvos. Somos salvos cuando aceptamos a Jesús en nuestras vidas, insisto.Si no estás bautizado, has planes para hacerlo. No hay nada tan dulce como seguir al Señor; su camino es bueno y su voluntad perfecta!





lunes, 6 de enero de 2014

Devocional Diario: Cuan Grande es El! / Salmo 136:1

"Alabad a Jehová porque para siempre es su misericordia"


Hace unos 18 años, mi familia y yo nos mudamos a una nueva casa en las montañas . Hubo una gran cantidad de planificación con la casa, incluyendo un montón de decisiones con los planos de planta. Situación similar atravesó una de mis mejores amigas hace un par de años. En ambos casos, las dos familias tuvieron que hacer sacrificios de dinero, tiempo y comodidad, para ir puliendo las casas acorde a los sueños, ideales y proyectos de cada una.

No tenía noción de todo lo que implica la construcción de un nuevo hogar. Parece ser una tarea desgastadora y sin fin.

Un cambio que ella quería hacer a toda costa, era con respecto a la vista del lavaplatos de la cocina, que tenía una sola ventana. Podríamos pensar que ella ya por tener una ventana y no una muralla (como la mayoría de las casas), ya era bendecida. Sabía que iba a tener que pasar largas horas allí, y quería poder disfrutar de la maravillosa vista que había a su alrededor, se había obsesionado con eso, quería disfrutar abundantemente del panorama.

Cuando le expuso los planes a su esposo y a los maestros que él había contratado, en grupo le trataron de explicar que era un cambio costoso, que iba a perder espacio útil, que era sumamente difícil realizar una ventana sin cambiar la estructura principal de ésa parte de la casa.

Cuando queremos algo de verdad, desde el corazón, tendemos a encontrar una forma de conseguirlo. Esta situación, sin embargo, se podía comparar a cómo es la vida a veces. Queremos honrar a Dios y elevar todo a su nombre, por su gloria. Sin embargo, no lo hacemos.

Nuestras peticiones no tienden, muchas veces a estar vinculadas a su reino, sino que son egoístas, humanas y denotan una falta de gratitud asombrosa. Lo que es peor: terminamos por no apreciar las bendiciones que nos entregó o bien responsabilizar al hombre de ésta gloria y no a quien realmente la merece.

Dios tiene planes perfectos para nuestro camino. Debemos entregar nuestros afanes, trabajar con excelencia y amor, buscarlo en primera instancia, porque lo demás vendrá por añadidura. 

Mientras mi amiga seguía con la idea de ampliar la ventana del frente del lavamanos entre ceja y ceja, recibió la visita de su mamá, quien había ido a conocer el nuevo hogar. Cuando su mamá llegó a la cocina y vio por la ventana -que mi amiga encontraba pequeña y quería ampliar- exclamó con genuino gozo: -"A través de ésta ventanita puedes ver cuánto te ama Dios y la grandeza de su creación!"

La frase le puso la piel de gallina a mi amiga, quien decidió ser agradecida por lo que se le había presentado y recuerda cada vez que mira por su pequeña ventana, CUAN GRANDE ES ÉL.




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jueves, 2 de enero de 2014

Devocional Diario: Marcos 11: 24-25

Por tanto, os digo que todo lo que orando pidiereis, creed que lo recibiréis, y os vendrá. Y cuando estuviereis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que nuestro Padre que está en los cielos os perdone también a vosotros vuestras ofensas.




Muchas veces las personas, por su personalidad, nos pasan a llevar y hieren nuestro corazón... El proceso también se da a la inversa. 

Es importante no juzgar las intenciones de los demás. Lo que haya en nuestro corazón determinara lo que vemos en el actuar y decir del otro. 

Perdonar debiese ser un ejercicio diario, en el que liberamos y simultáneamente nos sentimos libres.